Elecciones parlamentarias
La coalición de Centro Derecha liderada por Giorgia Meloni y conformada por los partidos Hermanos de Italia, Liga y Forza Italia, habría superado el 40 por ciento de los votos en las elecciones legislativas que se realizaron este domingo. Si se confirma la mayoría en Diputados y Senadores, la actual diputada de tendencia ultraconservadora y neoliberal podría convertirse en la presidenta del Consejo de Ministros de Italia.
Italia es una democracia parlamentaria bicameral, el/la jefe/a de gobierno, quien ejerce el Poder Ejecutivo, se elige una vez renovado el Parlamento, que debe refrendar la propuesta que se le presenta a través de un voto de confianza del presidente/a de la República. Meloni, una de las fundadoras de Hermanos de Italia, tiene 45 años y, además de haber ocupado diversos cargos y ejercer como legisladora, es periodista. Uno de sus eslóganes de campaña es «Dios, Patria y Familia».
Con más de 46 millones de electores habilitados (756.000 de ellos en Argentina), hoy se definieron en Italia las y los 400 diputados y 200 senadores con los que se renovarán las dos Cámaras del Parlamento. Las proyecciones a pie de urna confirmarían las encuestas previas: la Coalición de Centro Derecha obtendría más del 40 por ciento de los votos en el Parlamento, con una mayoría de composición a favor del partido Hermanos de Italia, lo que le permitiría avanzar en la conformación de un nuevo gobierno. El porcentaje de votantes ronda el 65 por ciento, uno de los más bajos niveles de participación registrados.
Giorgia Meloni podría ser designada como la primera mujer en el cargo de primera ministra, que en Italia es quien ejerce la titularidad del Poder Ejecutivo. Entre sus aliados figura el partido Forza Italia, del empresario Silvio Berlusconi, quien estuvo al frente del Consejo de Ministros durante tres periodos y en 2013 fue condenado por fraude fiscal.
Al obtener la mayoría, la dirigente nacionalista podría presentarse como la principal opción para el presidente italiano Sergio Mattarella al momento de proponer al Parlamento, según el apoyo legislativo que podría obtener, al nuevo jefe/a de Gobierno, tras la renuncia a ese cargo de Mario Draghi.
El partido Hermanos de Italia tiene su origen en movimientos de extrema derecha y algunos de sus referentes reivindican la dictadura de Benito Mussolini (1883-1945), el `duce` del Partido Nacional Fascista.
«Sí a la familia natural, no a los lobbys LGBT; sí a la identidad sexual; no a la identidad de género; sí a la cultura de la vida; no al abismo de la muerte; sí a la universalidad de la cruz, no a la violencia islamista; sí a las fronteras seguras, no a la inmigración masiva», fueron parte de las polémicas consignas expuestas por Meloni durante una gira por España.
En 1998, con sólo 21 años, Meloni fue elegida concejal de Roma, cargo que ejerció hasta 2002. Cuatro años después, ingresó como diputada al Congreso, donde se convirtió en la mujer más joven en ser nombrada como vicepresidenta adjunta de la Cámara. Su autobiografía figura como uno de los libros de no ficción más vendidos en Italia.
Tanto en ese libro titulado «Soy Giorgia, mis raíces, mis ideas», como en sus últimos discursos, Meloni procura distanciarse del fascismo, afirmando que «es historia hace décadas», y se identifica con una imagen que «se parece más a los conservadores británicos, a los republicanos estadounidenses o al Likud (partido de centroderecha) israelí», según sus propias apreciaciones.


