Escribe: Lic. Mario Nieto
Llama la atención que cuando el FMI debe recuperar un préstamo otorgado, comienzan las «sugerencias», exigencias y aprietes que enrarecen el clima político del país deudor; es en ese contexto crece una figura que adquiere un poder «inusitado» y que tironea, pellizca y da cachetadas principalmente a trabajadores y jubilados, para cobrar lo que debe rendir al poder. «De enero a enero…..».
No resulta sorprendente entonces, que gobernadores sean convocados para reuniones con funcionarios y con el presidente de la Nación misma, si tenemos en cuenta que en el último encuentro con la subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, para analizar la marcha del plan económico, la funcionaria haya recomendado un acuerdo político para proseguir el ajuste.
En las últimas décadas hubo intentos de enfrentar ésta reiterada modalidad; así cuando era jefe de Estado, Raúl Alfonsín, dijo que iba a investigar la legalidad y legitimidad de la deuda adquirida por los militares golpista, pero después de ciertos acercamientos de directivos del Fondo, la intención se fue apagando; lo mismo sucedió con Alberto Fernández, frente al brutal agujero que recibió como herencia de Mauricio Macri. No se puede…. el blindaje legal y mediático es increíble y la frase «vamos a honrar nuestra deuda» resulta un compromiso obligado, dicho sin convicción.
Resulta absolutamente incríble el ataque sistemático contra fuerzas opositoras que pretenden bloquear la influencia de la brutal «corporación»; al Justicialismo que decició cancelar y alejar la conocida operatoria, salieron a dividirlo y enfrentarlo, con saña peyorativa, utilizando como humillante el término «kirchnerismo»; se acusó y menospreció al Socialismo con el término «zurdos», siendo que no gobernaron nunca en el país y desconociendo la muy buena gestión de estadistas y dirigentes de la izquierda, como Francois Mitterrand en Francia, Felipe Gonzálea en España o acá cerca, Luis Inácio Lula da Silva en Brasil.
Lo que si sabemos es que las obligaciones de pago frente al préstamo a Grecia obligaron a aplicar recortes presupuestarios drásticos y aumentar impuestos que provocaron un incremento del desempleo y la pobreza y llevaron al país a perder la cuarta parte de su producto interior bruto.
El primer ministro, Kyriakos Mitstotakis, en su cuenta de Twitter, llegó a decir: “El Gobierno, pagando anticipadamente las últimas obligaciones del país, cierra un capítulo gris que se abrió en marzo de 2010. Una era que los griegos no deben y nunca volverán a vivir”.
Portugal por su parte pudo esquivar el chuzaso del acuerdo más oneroso de su historia, cuando el gobierno aplicó, contrario a las recetas recomendadas por el FM, políticas expansivas.
Sabemos que en el caso argentino, si no es la prepotencia, parece haber un complot que orienta acciones desde el poder máximo, aunque todo ésto es difícil sostener en el tiempo. debemos tener siempre presente el refranero con agregado que que nos recuerda al Martín Fierro: «No hay deuda que no se pague, ni tiento que no se corte».


