bochornoso bullying a jubilados


Escribe: Lic. Mario Nieto –

Resulta muy dificil evaluar las implicancias el hecho de que desde la máxima magistratura se haga sentir a personas de un sector social, que no son nada, que no merecen nada, que deben sostener el déficit desde la pobreza y desde la indigencia, por la sola culpa de haber trabajado toda una vida con ingresos míseros. Es un bulling atróz de un sector de poder, miembros de clase dirigente, cierto periodismo y también jóvenes sin ninguna conciencia de clase o sin reconocimiento a sus mayores.

El boca sucia e insultador serial, quizás logre sostener su veto total, a costa de algún arreglo, a pesar de que los miembros de la Cámara Baja deben en teoría responder al pueblo, en tanto que los senadores más bién sostienen los intereses de las provincias; pero suponiendo que habrá «arreglos», el enorme daño moral y social estará dado.

Muy, muy malo si comparamos ésta con otras decisiones que nos habla a las claras de cual es el rumbo elegido por ésta gestión y en ese sentido no se puede obviar el desmesurado monto que el gobierno decidió solicitar para la Secretaría de Inteligencia del Estado: 100.000 millones de pesos bajo el rubro de «Gastos Reservados».

El ímpetu del requerimiento, contrasta horriblemente con lo que discute el mandamás, siendo que el valor mínimo de la jubilación (donde se encuentra la gran mayoría) es de $225.454,42 y se iría a $317.704 (valor apenas sobrerasante de la Canasta Básica. El universo total, de personas jubiladas y/o pensinadas, de acuerdo a las cifras proporcionadas por la Dirección de Estudios de la Seguridad Social es de 7.539.270.

Si hacemos un poquito de historia podemos decir que la clase pasiva ya había perdido el 20 por ciento en el gobierno de Macri; luego Alberto Fernández no se ocupó mayormente del tema; si a ésto le sumamos la pérdida de ingresos desde enero a la fecha y la feróz subida de la pobreza (55,5%) y la Indigencia (17,5%) en el país, el cuadro claramenta queda completo.

No hay dudas de que la intimacion, los maltratos físicos y verbales continuarán dado el carácter abusivo y prejuicioso que revisten los autoritarios, sin tener en cuenta los daños psicológicos que causan, ocasionando Depresión y Ansiedad, en tanto los hechos van configurando una cruel realidad: caen las obras sociales, la obra pública, se reducen en forma alarmamnte los presupuestos a las facultades y a la Educación en general al igual que los programas sociales; se cortan las transferencias no automáticas a las provincias, se deja sin trabajo a numerosos estatales.

Éstos y muchos hechos lo confirman, el «topo» va destruyendo al Estado, aunque en rigor, va perjudicando a los argentinos y hoy por hoy, la tarea es bullyng a los jubilados.en el escenario


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