Miembros de la Policía Federal, Gendarmería Nacional y Policía de la Ciudad reprimieron salvajemente la tradicional marcha de protesta de jubilados, que ésta vez estuvieron acompañados de partidarios de equipos de futbol y militantes y simpatizantes de espacios de la vanguardia.
El foto periodista Pablo Grillo recibió un disparo con bala de goma, en pleno rostro y se encuentra en estado crítico, en terapia Intensiva del Hospital Ramos Mejía.
Hubo más de 120 detenidos, aunque la jueza de turno dispuso su libertad inmediata, toda vez que no constató ningún tipo de violación a las leyes.
La inusitada violencia y provocación se dió en el marco de un enrarecido clima donde no faltaron los infiltrados ni los actos provocativos y amenazantes de miembros de seguridad.
No es novedad este accionar absolutamente desmedido, toda vez que se recuerda el recurrente odio y temor del fascismo a la solidaridad y a los valores del ejercio de derechos en Democracia.
Como horrible ejemplo de la irracionalidad evidenciada por el poder, la titular de la cartera de Seguridad, argumentó que el herido era «un militante del Kirchnerismo» señalando que estaba detenido (lo cual era inexacto).
Al término de la jornada, quedaron más preguntas que respuestas, en la Mesa de Redacción se acumulaban datos que preocupan, asombran y siembran incertidumbre sobre el devenir.


