Escribe: Lic. Mario Nieto
No sorprendió la reciente aprobación del Presupuesto 2026 por parte del Congreso de la Nación, con lo cual legisladores de diversos colores políticos legitiman a quien dispone en forma totalmente injusta, miserables partidas para sectores que requieren urgente atención y atiende preferentemente a actores sociales que no aportan ningún progreso al país.
La cuestión es simple si atendemos la cuestión ¿a qué apunta la gestión de gobierno actual?; por un lado se exhiben hojitas Excel que indican un éxito en la contención de la inflación, pero por atrás ruegan préstamos imposibles de cancelar al FMI al Tesoro de EE.UU e incluso el 50% del oro existente (unas 37 toneladas) fue trasladada supuestamente a la sucursal en Londres del Banco de Basilea, sin que se de cabal explicación aduciendo «secreto por seguridad».
En Julio y Agosto se registraron envíos del metal amarillo, con argumentos tan increíbles como «te pagan algo», aunque analistas entienden que fueron dejados como respaldo para créditos privados.
Con todo esto aparece entonces con claridad el hecho de que la plataforma del poder es el brutal endeudamiento a que nos están sometiendo y que hará sufrir a generaciones presentes y futuras presentando fracasos como triunfos y mintiendo permanentemente supuestos logros sociales y económicos.
En éste contexto resulta ya imposible concebir que la adhesión lograda sea porque tienen miedo del «Kirchnerismo», que aparece como un feo dragón verde con escamas filosos y escupiendo fuego por el hocico. No, no es verdad y lo que hacen muchos, es apoyar el aniquilamiento de la Educación Pública, la Salud, La Ciencia y el apremio estricto a trabajadores, a discapacitados y a jubilados.
No es nada nuevo, muchísimas veces el poder optó por privilegiar lo que llaman el «campo» y que en realidad beneficia solo a un puñado de terratenientes y postergar a la industria y a todas las fuentes posibles de exportaciones no tradicionales, simplemente porque se opta por el sometimiento.
Ahora viene un capítulo que se refiere a la reforma laboral, proceso al cual, valiéndose de sus técnicas de manipulación informativa, llaman «modernización laboral» y allí podrá verse que lo único que parece ponderarse es la intención de dotar de herramientas a las patronales, para que despidan a empleados, a los cuales implantarán un régimen que contempla horas de más trabajo con «compensación» y otras yerbas, cuando en el mundo va la cosa al revés.
Creer que es un «costo» vital el asalariado no se condice con la realidad mundial; en Europa los empleados ganan miles de Euros, al igual que dólares en Estados Unidos y no por eso los productos de fábricas dejan de ser competitivos. Si en realidad se quiere blanquear la situación, debería ponerse en práctica la inspección de empleadores y empleados y aplicar la ley.
No hay más indicativos que la realidad misma y si la sociedad vota para agraviar, para reprimir para causar tormento a los que no tiene la suficiente fuerza para defenderse, entonces el futuro se oscurece.


