La valoración social como aspiración


(Escribe Lic. Mario Nieto) .-Los recientes triunfos de la ultraderecha en elecciones presidenciales llevadas a cabo en países latinoamericanos, llaman la atención de politólogos y observadores, que consideran que se ha dado un inexplicable paso atrás respecto a la soberanía, y también a procesos de regionalización y de industrialización.

Los nuevos presidentes: Keiko Fujimori, en Perú, Antonio Kast, en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia, Laura Fernández den Costa Rica y Rodrigo Paz en Bolivia, muestran un alto grado de subordinación al gran hermano del Norte y claramente adhieren a una agresiva y trastornada política internacional, que está generando focos de conflictos en buena parte del planeta.

En la Argentina, la situación no solo no es distinta, sino que está agravada por la obcecada actitud de quien ostenta el gobierno, atado a un libreto tan arcaico como errado, que lo lleva a cometer graves injusticias. La cuestión parece complicada a los ojos de fuerzas políticas y organizaciones sociales ¿ qué programas, que ejes de discursos, qué acciones a llevar a cabo puede despertar el interés de la sociedad ? ¿ cómo y por qué la gente vota y apoya la propia quita de sus derechos?

—«Mal de muchos…»——

El calificado sociólogo brasileño Jessé Souza analizó largamente el tema y escribió un libro titulado «El pobre de derecha», en el que postula que no es la situación económica la que determina la decisión en el voto, sino que el votante está a la búsqueda de una valoración social; como subtitulo escribió: «La venganza de los bastardos» allí tiene lugar la observación relacionada con el desprecio y crítica que personas pobres evidencian ante quienes tienen peor calidad de vida que ellas.

El hecho de que los pobres defiendan a los ricos, votando a quienes claramente los van a perjudicar -reflexiona- es que existe una dimensión moral que se antepone para decidir; sin embargo, lo que hoy nos muestra el autor como un fenómeno de las últimas décadas, no surgió solo por las redes de comunicación, sino que desde ya hace muchos años los medios vienen «trabajando» sobre las ideologías.

La estrategia es clara: buscar un supuesto enemigo externo, otro interno y echar culpas de todo lo malo al adversario mientras se quitan derechos a trabajadores, así podemos recordar episodios tales como la famosa «banelco» , cuando se denunció que De La Rúa intentaba una reforma a la ley de trabajo, impulsando a la UCR a dar un salto de la «avenida del medio» a la super derecha, pero lo realmente nuevo es un lenguaje agresivo, con agravios permanente a quienes no piensan como el presidente; en éste contexto puede entenderse como cambió el concepto de «adversario» al de «enemigo» no solo del país, sino también de los argentinos.

Con el discurso negativo, se logró indirectamente el apoyo propio; resulta adecuado entender que «no a ese», «antes que», «que no vuelvan»…yo a éste lo voto para que no…» fueron construcciones maquiavélicas pero efectivas, aunque, el tiempo desata los nudos mal hechos.

El núcleo duro de la movida, lo constituyen jóvenes, jóvenes que hoy justamente tienen difícil acceso a la salud, a la educación, sin poder lograr en la mayoría de los casos, un buen trabajo o una vivienda digna, en tanto el líder sigue gritando ¡zurdos hijos de…! la re…. que los re….., manifestando una inmensa estupidez y desconocimiento, puesto que una brevísima visión nos recuerda que el socialista Felipe González con su mandato (1982 – 1996) prácticamente sacó a España del medioevo para colocarlo en el primer mundo al igual que Francois Mitterand en Francia (1981-1995), profundizó la Quinta República y llevó a su patria a la vanguardia de la Unión Europea. También hoy asistimos a los formidables fortalecimientos como potencias de Brasil y México…todos con gobernantes socialistas…

Las picardías del supuesto libre mercado tienen cosas como la libertad de colocar precios de bienes y servicios, a la par que se impulsa un tope salarial muy mínimo para paritarias. Si de actualización por inflación hablamos, siempre es a mes vencido.

La pulverización del salario; la quita de medicamentos gratuitos a jubilados; el escasísimo sueldo mínimo a la clase pasiva y trabajadores; el incumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario y otras chapuceadas, no vuelven optimista a la sociedad, aunque lo bueno es que recordamos que «no hay plazo que no se cumpla ni tiento que no se corte».


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