Hacia lo inexorable


Una encrucijada parece abatirse sobre Argentina a pocos meses de las elecciones presidenciales; por un lado el oficialismo debe afrontar las urnas con una enorme carga negativa a cuestas como la inflación, pobreza y falta de reservas, en tanto que la oposición conocida solo aportaba escasamente un discurso negativo sobre toda iniciativa estatal y un pasado vergonzante en su última gestión; frente aémica ellos surgió un cuestionador que no cuadra prácticamente en ninguna categoría considerable y de allí el terremoto. En el centro de todo, el ciudadano, acuciado por carencias, desengaños y limitaciones, que fueron limando el sentido de solidaridad, empatía y compasión y reduciendo al individuo a la categoría de inexorable.

El primer síntoma fue el fracaso de las encuestas, la desactualización de las categorías científicas de identificación, como ya se había advertido en la Conferencia Internacional de Representaciones Sociales de Buenos Aires en 2018 y la necesidad de nuevos enfoques del pensamiento social, teniendo en cuenta la perspectiva de las representaciones sociales.

La evidente «agudización de las contradicciones del sistema» así concebido, no bastaron para que crezca el Socialismo, como es creencia generalizada, de modo que no hubo ni un Lula, ni Mujica ni Evo y por el contrario facilitó un oportunismo que redefine sus plazos alocadamente.

Incríblemente comenzaron a tomar validéz chanzas de mal gusto que reflejaban humorísticamente lo calamitoso que por allí se hacían las cosas en años recientes, como por ejemplo «Para qué hacer las cosas bién, pudiéndolas hacer mal» o sentencias que desvirtuaban consejos: «Agua que no has de beber….orínala».

Expresiones académicas de las ciencias sociales, prácticamente quedaron invalidadas como “espíritu del tiempo” que supuestamente designa el clima intelectual, los hábitos de pensamiento, el conjunto de opiniones, ideas, juicios propios de una época determinada. No hay en este momento encuadramientos intelectuales que puedan describir fielmente la realidad.

En el epílo de ésta aventura intelectual, debemos dar validéz a un dicho italiano, que por obvio, se tiene generalmente por ingenuo o por zonzo directamente, aunque toma valor al considerar nuestra realidad actual: «Lo que será…..será».

Lic. Mario Nieto


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