La selección de fútbol argentina no pudo revivir la épica de sus últimos encuentros y cayó por 1 a 0 contra España.
El encuentro no puede ser analizado solo desde el plano deportivo puesto que los albicelestes llegaron gravemente afectados por el extremo cansancio físico y diezmado por lesionados, de modo que no hubo grandes planos para enfrentar a la escuadra española.
Los primeros 90 minutos tuvieron a una argentina lenta evidenciada en cada pelota que escasamente lograba tener, la acción de cada jugador debía ver a dos o tres adversarios que se venían «al humo»; no obstante pese al dominio abrumador del oponente, se agigantó la figura del Dibu, quien mantenía a raya los embates, aunque el panorama se mostró sombrío con la expulsión de Enzo Fernández, vino luego el primer tiempo suplementario y transcurrió sin novedades en los arcos. La desesperación del técnico Luis de la Fuente se notaba dado que se podía ir a penales para la definición e hizo ingresar a Pedri y Mikel Merino para intentar definir antes.
Los numerosos cambios en Argentina no producían ningún efecto y el equipo perdió un armado lógico, así llegó el tanto de los pies de Ferrán Torres, apenas iniciado el segundo tiempo reglamentario; en el instante trató de emerger el heroico esfuerzo plus albiceleste que incluso posibilitó generar una posibilidad de empate que desaprovechó Giuliano Simeone, pero la suerte ya estaba echada.


