Escribe: Lic. Mario Nieto
Lo ubican frente a la puerta de entrada, lo activan y el «Gato de la Fortuna» entra a mover su pata invitando a entrar para gastar plata. Es el amuleto preferido de los comerciantes argentinos; se trata de pequeñas figuras de plástico o metal que representan al gato japones conocido como Maneki-Neko. Este «talisman» nos recuerda las aspiraciones del propietario. No es una actitud para nada criticable, pero si tenemos en cuenta el esquema de los partidarios de las políticas del «Consenso de Washington», que es reemplazar al Estado por el libre mercado, sería prácticamente imposible considerar el capital en función social.
No es recomendable una sociedad que no se ocupe de los miembros que la componen: su salud, educación, progreso, calidad de vida y en el caso de la existencia solo de oferta y demanda la deshumanización es imparable.
Si nos atenemos al esquema neoliberal, debemos tener en cuenta que hay una desigualdad manifiesta desde la oferta, puesto que está organizada, pretenden la mayor ganancia e igualan muy arriba los precios en supermercados y comercios en general. No hay competencia sino acuerdos. Qué puede hacer la demanda? ..soportar costos de servicios monopólicos, luchar en forma despareja por mayores ingresos y pagar cuentas ineludibles, como alquileres, alimentos y vestimenta.
No nos equivoquemos, porque si dieramos la ventaja a los consumidores, posiblemente se ocuparían de ellos mismos en forma prioritaria…entonces? el Estado aparece como ineludible y solo debe ir redefiniendo su rol, de acuerdo al desenvolvimiento histórico.
En casos extremos como la guerra, desastres naturales, epidemias, etc. etc., solo hay dolorosas demandas y ninguna oferta «privada».
Las condiciones propicias para instalar modelos de acumulación en un país, exigen un gobierno autoritario con personas y elementos que pueden doblegar a trabajadores, jubilados, docentes y otros grandes grupos comunitarios, que invariablemente verán mermados el poder adquisitivo. El contexto en el cual se empoderan, es siempre frágil e inestable.
En éste análisis, los gatitos del ritual de magia blanca en cuestión, se ven solo de color dorado o plateado, que originalmente identifican el objeto: éxito comercial, pero no notamos por ejemplo, de tonalidades rosadas, que en la tradición nipona son quienes llaman a la armonía, al amor.


