Una nueva variante de la COVID-19, denominada técnicamente XFG y apodada ‘Stratus’, ha comenzado a expandirse en varios países.
(Gaceta médica) Una nueva variante de la COVID-19, denominada técnicamente XFG y apodada ‘Stratus’, ha comenzado a expandirse en varios países.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha incluido recientemente en su lista de variantes bajo vigilancia (VUM), debido a su creciente proporción entre los casos secuenciados a nivel global. Derivada de la familia Ómicron, se la ha apodado también como una ‘cepa Frankenstein‘ por su naturaleza híbrida
Detectada por primera vez el 27 de enero de 2025, XFG fue clasificada oficialmente como VUM el 25 de junio. Es una variante recombinante, es decir, se originó a partir de la fusión de dos linajes distintos del virus en una misma persona. Además, presenta mutaciones adicionales en la proteína Spike, algunas asociadas a una ligera evasión del sistema inmunitario.
Pese a su rápida propagación, la OMS evalúa su riesgo adicional para la salud pública como bajo. Las vacunas actuales siguen mostrando eficacia contra ‘Stratus’, tanto frente a enfermedad sintomática como grave.
En la Región del Sudeste Asiático, donde la variante ha alcanzado una mayor presencia, se han reportado aumentos en contagios y hospitalizaciones. No obstante, no hay evidencias de que XFG cause cuadros clínicos más graves ni aumente la mortalidad en comparación con otras variantes en circulación.
Ganando territorio
Esta nueva variante continúa ganando terreno en distintos puntos del planeta. Según los datos de la OMS, esta variante sigue extendiéndose por varios países y ya representa cerca del 22,7% de los casos globales. Aunque su riesgo general ha sido calificado como «bajo», la OMS advierte que esta cepa presenta una ventaja de crecimiento notable respeto a otras variantes en circulación.
Hasta el 22 de junio de 2025, se habían identificado 1.648 casos de ‘Stratus’ en 38 países, según la plataforma GISAID. El mayor incremento se ha producido en la Región del Sudeste Asiático, especialmente en la India, donde ‘Stratus’ ha desplazado completamente a otras variantes como NB.1.8.1 desde la pasada primavera.
Estudios de laboratorio con pseudovirus y plasma de personas previamente infectadas revelan que XFG presenta una reducción de 1,9 veces en la neutralización en comparación con LP.8.1.1. Sin embargo, esta disminución es considerada modesta, y las vacunas continúan generando niveles de anticuerpos neutralizantes similares o ligeramente inferiores frente a esta nueva variante.
Aunque XFG incorpora mutaciones adicionales en la proteína Spike, según la OMS no muestra una resistencia significativamente superior a otras variantes en circulación. Del mismo modo, no se han detectado signos de mayor gravedad clínica. A pesar del aumento de casos y hospitalizaciones en algunos países del Sudeste Asiático, no hay evidencia que sugiera un incremento en la mortalidad o en la severidad de los cuadros clínicos.
La OMS mantiene su evaluación de riesgo global como baja y recuerda que las vacunas actuales siguen ofreciendo una protección sólida frente a enfermedad sintomática y grave. El seguimiento de esta y otras variantes continúa siendo clave, especialmente en contextos donde el ritmo de secuenciación ha disminuido desde el fin de la emergencia sanitaria internacional.


