Escribe: Lic. Mario Nieto
A pasos agigantados avanza la descomposición de la sociedad, en el marco del proyecto de destrucción del Estado, que ha planteado vilmente como objetivo la actual gestión presidencial. El acto antivacunas organizado por una diputada que se llevó a cabo en el Congreso Nacional, avergüenza al pueblo argentino y evidencia hasta donde se atreve la estupidez.
Apuntar a que se retire la obligatoriedad de la vacunación con un chabacano argumento carente de toda ciencia y lógica, mereció el repudio de organizaciones y profesionales, aunque a mi criterio, la comunidad en su conjunto debe responder y exigir que se ponga en su lugar a quienes intenten desamparar a los ciudadanos y librarlos a riesgos de impredecibles consecuencias.
En el fondo la idea es que el Estado se libere de rol tutelar en la Salud, al igual que en la Educación. Con hechos como éstos, donde el descuidado puede caer en la trampa de ignorantes y poco inocentes propuestas, se entiende el apoyo logrado respecto las políticas públicas que vulneran a diversos grupos sociales.
No parece haber un «colmo» para frenar éstos embates que en la praxis reciben el visto bueno de los «responsables» para llevarlos adelante y luego diligencian el «apoyo» de algunos medios de comunicación y cierta ciudadanía política.
Pasó en plena época del COVID-19, donde ya pululaban los «pillos» con consignas libertarias que exhibían como ideas-fuerza; por supuesto que desde un ámbito a resguardo.
Seguirán siendo diputadas, senadoras, miembros de Gabinete..etc., y si trabajan, lo harán con éste tipo de «iniciativas», en tanto resulta claro el riesgo y las injusticias que corren los niños, los padres, los abuelos y los discapacitados. En éste punto recuerdo un viejo dicho que viene a cuento: «la ignorancia….es atrevida».


