Seguinos :

Luna Corzo "Todavía hay mucho por hacer en educación especial”.

Se realizó en el Paseo Cultural Castro Barros, el 5º Encuentro de Educación Especial denominado “Educación Inclusiva y Discapacidad”. En la apertura, el ministro de Educación, Juan Luna Corzo, instó a seguir trabajando en el “paradigma de la integración, porque todavía hay mucho por hacer en educación especial”....

Opinión
Ing. Alejandro Álvarez
NO SE PUEDE DETENER LA PRIMAVERA

Escrito el 31 de agosto del 2016 - 17:55
Tamaño de Letra
|   Enviar Noticia
|  Imprimir
 Los sistemas de opresión mantienen alineadas las ideas para un mejor control de sus miembros. Así funcionó nuestra Universidad por décadas, donde se consideraba que la participación política era una pérdida de tiempo. La expresión de alguna ideología o pensamiento, era normalmente autocensurada para poder encajar en una comunidad en la que se iba estrictamente a estudiar, trabajar o dar clases. Cualquier compromiso social manifestado era acallado rápidamente. Esto no solo ocurría con la complicidad de aquellos que gobernaban la institución, sino por aquella idea inercial, instalada en la comunidad de que quienes tenían el poder jamás podrían ser reemplazados. Hasta los pocos que éramos oposición desde siempre, creíamos que aquella ilusión era la única realidad, y si bien nos arriesgábamos a desacomodar pequeños espacios, no aspirábamos a grandes conquistas.
Pero algo cambio hace 3 años. La pasión de una juventud movilizada que se sintió dueña de su espacio y contagió su valentía para desafiar al Status Quo reinante, despertó esperanzas y expectativas de toda una comunidad. Mientras pocos arreglaban la reorganización de la estructura de poder en la universidad a merced del esfuerzo de otros, una generación de estudiantes aprendía la lección más importante de su vida: unidos por ideas compartidas, superando sus diferencias y organizando esfuerzos, eran capaces de modificar cualquier realidad, incluso aquella que parecía invencible. La libertad y la construcción colectiva empezó a reinar los pasillos, tal vez con mucha más inocencia que la requerida para prosperar en un proceso así, pero de ninguna manera ingenua. Nuestra esperanza estaba centrada en esa nueva generación que se mostraba incorruptible y era capaz de hacer grandes sacrificios para combatir injusticias.

¿Y luego que pasó?

La traición de aquellos en quienes confiaron, la frustración de promesas rotas, la impotencia de perder batallas y derechos que creyeron adquiridos, volvieron a instalar la ilusión de que nada podría ser diferente. Los más aguerridos vieron como algunos compañeros de lucha se sometían a cambio de algún cargo o beneficio, otros desertaron y muchos seguían ahí, pero simplemente dejaron de creer en todo lo que los unía. Pero lo que aprendimos en todo este proceso es directamente proporcional a las convicciones que nos mueven. Los que no abandonamos la lucha por aquella universidad que alguna vez soñamos juntos, aprendimos que los cambios profundos y duraderos no se dan de la noche a la mañana. Que aquella construcción colectiva a la que aspiramos lleva años, voluntades, mucho esfuerzo, pero por sobre todo no caer en la trampa de que nos vuelvan a hacer creer que no podemos hacerlo. Aprendimos que para sentirnos dueños de lo público no hay que solo transitar, sino construir y participar, aprendimos que desplazando intereses particulares para priorizar los colectivos, las retribuciones son más grandes que aquellas actitudes individualistas y sectoriales. Algunos nos sentimos más responsables y comprometidos que otros, pero no medimos esfuerzos porque los aplicamos por el bien común, no necesitamos de abultados sueldos ni venimos por ellos. No pedimos nada a cambio y tenemos la firme convicción de que con nuestro esfuerzo son muchas las cosas buenas que podemos contagiar y conseguir. Para muchos la UNLaR sigue siendo la misma que antes de la toma con algunas variantes no muy significativas. Si bien el discurso de esta nueva etapa es muy diferente, las actuales prácticas siguen siendo las mismas del pasado. La infame reforma del estatuto, es la consagración de aquellos que traicionaron todo lo que nos daba esperanza, para poder aferrarse al poder.

Pero hay algo que si cambio, y cambio para siempre. Gracias a la mayoría de la comunidad universitaria que nos confió su primer voto directo, hoy existe una oposición de pie que no está dispuesta a ceder ante la inercia de mirar al costado. Una oposición que aprendió la lección más dura, al postergar los amplios debates pendientes, dejándolos relegado a una futura instancia que se prometió pero que jamás llegó. Una oposición a la que no consiguieron ni conseguirán dominar o someter. Una oposición que se dedicó a hacer público lo que permanecía oculto, una oposición que trabaja a diario para construir desde el lugar que le toca. Una oposición que siente la adhesión silenciosa al recorrer los pasillos. Una oposición que cuenta con todos aquellos que se mueven por convicción y conservan la esperanza de aquella primavera. Una oposición donde confluyen diferentes espacios y militancias, pero en esas amplias diferencias se nutre para esos grandes acuerdos y consensos. Oposición que tal lo sucedido en Septiembre mantiene su independencia de la política partidaria y no se tiñe de ningún color para contener a todos los colores, porque cree fervientemente en la Universidad Libre y Plural, que no es propiedad de nadie, para ser justamente propiedad de todos.

Ayer habría sido un día triste en este camino, viendo la infame reforma hecha en la oscuridad y lejanía de su comunidad, pero al repasar la jornada, donde apenas pude presentar una propuesta para que esa minúscula comisión oficialista la debata aislándome, tuve el honor de presenciar como unos humildes estudiantes doblegaban a las máximas autoridades de una Universidad Nacional con su séquito de funcionarios, con altura, verdad, y dignidad que tanto falta en nuestra institución.

En ese momento, y tras escucharlos detenidamente, me preguntaba porqué esos jóvenes a quienes tengo el honor de conocer, podían doblegar con tanta facilidad a todo un equipo técnico, legal y político, de altos sueldos y beneficios, que trabaja desde hace meses, y años ya, para perpetuar las viejas prácticas en el nuevo traje de nuestra Universidad.
Y sí, esos jóvenes son los que soñaron una universidad mejor y lucharon por ello, dedicaron horas de su vida y sus estudios para hacer realidad esa primavera de 2013, que hizo renunciar a una gestión que no permitía ese soñar.
Y sí, esos jóvenes son quienes eligieron y delegaron la implementación de ese sueño a estas autoridades allá por Septiembre de 2013.

Y sí, son esos mismos jóvenes los que con la claridad de su desinteresado interés por el bien común, ven como esas mismas autoridades van traicionando una a una todas las banderas de ese sueño. Pluralidad, Democracia, Excelencia académica… solo por citar los que más escuchamos en aquellos días.

Pero sin duda que al ver a esos jóvenes hacer sonrojar de vergüenza a toda una gestión en pleno, entendí lo mucho que hemos logrado y mucho que estamos avanzando.

Hoy esos jóvenes con toda autoridad moral, son el verdadero motor de los cambios que necesita nuestra universidad y nuestra sociedad. Y son quienes ya saben, que por más que quieran acallarlos o los traten de “gorilas” por no apoyar al oficialismo, tarde o temprano lograrán imponer el bien común por sobre aquellos que apropiándose de su sueño sólo buscan beneficios sectoriales y volver al status quo donde soñar está prohibido.

No me sorprendería ver a esos jóvenes liderando nuestra universidad o nuestra sociedad en el futuro, será sin duda esa la prueba del éxito de esa oposición que hoy se hace cada día más fuerte y no calla ni callará.

Otras Noticias : Opinión

La institucionalidad en juego
Suturar heridas y volver a marchar

Escrito el 19 de junio del 2018 - 00:39
La reanudación del diálogo institucional entre los referentes de los principales sectores políticos de la provincia si bien no se tradujo en un acuerdo concreto se inició con una serie de tenues gestos cuya definición abre aún más la expectativa respecto a lo que pueda suceder en los próximos días. Por ahora, lo que quedó expuesto fue un quiebre interno en el PJ que venía anticipándose mediante ramificaciones cada vez mayores pero que de forma abrupta llegó a profundizarse y terminó por tocar el nervio mismo de la conducción oficialista. En este vuelco del panorama, con la institucionalidad sostenida apenas por afuera más como salvataje que como puesta a flote, el rol que juegue de aquí en adelante la Legislatura resultará crucial.

Valor y vida, la vida como valor
Los que luchan, ganan

Escrito el 14 de junio del 2018 - 23:21
En un hecho histórico y tras un intenso debate que se prolongó por más de 23 horas, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó este jueves por 129 votos a favor, 125 en contra y una sola abstención, el proyecto de ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana catorce del proceso de gestación. Con esta media sanción, toca ahora al Senado el tratamiento y la posterior definición sobre la norma que viene a producir no sólo un cambio rotundo en materia legislativa sino también a cristalizar la fortaleza de un movimiento social que -afirma- busca garantizar y ampliar los derechos femeninos.

La unidad a la deriva
Nadie se salva solo

Escrito el 2 de junio del 2018 - 02:03
Mayo representó un nuevo pico en el nivel de complejidad, sectarismo y alarma que atraviesa de un tiempo a esta parte el contexto económico y político provincial. Ni la serie de actos festivos tanto nacionales como locales, con permanentes llamados a la unidad, sirvieron para reducir la brecha político partidaria. Lo cual, es cierto, quizás era demasiado idealista, pero no imposible de generar mínimos gestos contemporizadores. Al contrario, los gestos endurecieron, recrudecieron, explotaron hasta el punto de que la brecha evidenció un resquebrajamiento expansivo denotando que la división y el enfrentamiento ya no se reduce a dos bloques uniformes en sus posturas, sino que -todo esto impulsado por expectativas personales y sectoriales en torno a los comicios internos- el panorama avanza en una atomización a los costados y a las propias espaldas que a muchos deja desconcertados. Para otros, en cambio, no es más que el necesario reacomodamiento y posicionamiento estratégico dadas las circunstancias.

Distopía
Penumbras en la comunicación

Escrito el 14 de marzo del 2018 - 07:44
La segunda década del Siglo XXI no está dando de ninguna manera la razón al posmodernismo, que esperaba una transformación basada en el racionalismo, la compasión y la armonía; por el contrario, el escenario actual muestra sociedades con rasgos negativos y pasiones ciegas; cuestión que se evidencia principalmente en el ámbito de la comunicación social, donde la manipulación oprobiosa de la información y la incorrecta utilización de la tecnología oscurecen el criterio de los ciudadanos.