La ventaja fue inferior que en las encuestas
Con el 99 por ciento de los votos escrutados, el candidato por el Partido de los Trabajadores, Lula da Silva reunió el apoyo del 48,1 por ciento del electorado (56,1 millones de votos) y superó al actual presidente Jair Bolsonaro (43,5% – 50,7 millones de votos) por más de cuatro puntos y medio. Aún así no le alcanzó para ganar la presidencia en primera vuelta, para lo que se requería más del 50 por ciento de los votos. Ambos candidatos por las fuerzas que alcanzaron la mayoría volverán a enfrentarse en el balotaje del próximo 30 de octubre.
En tercer lugar quedó Simone Tebet, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), que concentró un 4,5 por ciento (4,8 millones) de los votos válidos emitidos, dejando más atrás al candidato del Partido Democrático Laboralista (MDT), Ciro Gomes, con un 3,1 por ciento (3,5 millones de votos). El partido de Tebet se considera de centroderecha, mientras que el Gomes es de centroizquierda.
«Dije que en todas las elecciones quiero ganar en la primera vuelta, pero no siempre es posible. Pero me motiva la creencia de que nada sucede por casualidad. Todas las encuestas nos pusieron en el primer lugar y siempre pensé que íbamos a ganar. Y lo vamos a hacer. Esto es solo una prórroga», escribió el líder socialista.
Era uno de los escenarios posibles que adelantaron las encuestas: Lula da Silva vencía a Jair Bolsonaro pero se quedaba a las puertas de ganar en primera vuelta debido a la dispersión del voto de las y los indecisos, en medio de una marcada polarización entre quienes apoyan a la izquierda y quienes lo hacen a la ultraderecha.
Pero también hay que destacar que el actual presidente obtuvo más votos que los que esas encuestas presagiaban: tuvo una mejor perfomance y la ventaja de Lula fue de 4,5 por ciento, y no de más del 10.
No le alcanzó a Lula que pidió a la comunidad participar y definir con un voto a su favor el estrecho margen en disputa. Y la persistencia del candidato de centroizquierda Gomes en continuar en la puja electoral le restó votos muy valiosos, nada menos que la posibilidad de saldar la elección sin necesidad de balotaje.
Ahora Lula y Bolsonaro inician la segunda parte de este proceso que mantiene expectante a Latinoamérica y al mundo. Todo se encamina a la definición el domingo 30 de octubre para saber quien asumirá el 1 de enero de 2023 la presidecia de Brasil.
En estas elecciones también se eligieron gobernadores/as de los 27 estados, 21 senadores/as, 513 diputados/as federales y más de 1.000 legisladores/as regionales. La segunda vuelta sólo corresponde en el caso del estamento presidencial.


