Escribe: Lic. Mario Nieto
El descarado centralismo evidenciado por el gobierno nacional, nos retrotrae a épocas pasadas caracterizadas por el sometimiento del interior al yugo del poder concentrado. Ésta visión no solo malogra el desarrollo integral del país, sino que afecta también a miles de familias que ven perjudicadas su calidad de vida.
El tenaz accionar opresor, impacta de modo pleno en las aspiraciones federalistas, sin que las instituciones democráticas reaccionen como se espera. No se trata de Centralismo Portuario como hace dos siglos, ni tampoco del Centralismo Porteño, pero toma sospechosamente muchos elementos de los dos, los combina con burdas maniobras de la ultraderecha y los responsables agachan la cabeza para encarar los topetazos.
En las tres últimas gestiones, fue llamativo el hecho de que los miembros del gabinete fueran en su inmensa mayoría, nacidos en la Capital Federal, lo cual no hace malos a los porteños, pero es un indicativo que los gobernantes no consideran tan capaces o leales a individuos del interior y generan un ambiente sin duda Unitario.
El perfil de ciertos colaboradores de la visión hegemónica que pretenden establecer, coincide en cuanto a que el «jefe» en su momento (campaña) los denigró públicamente y luego los «curó» afirmando que eran los mejores funcionarios de la historia. Un disparate que no lava de ningún modo el honor ni ni la dignidad.
Qué diablos pueden interesarle las economías regionales? por ejemplo; cómo hacen para aceptar órdenes injustas?; les importa las terribles mermas de presupuesto en Salud, Educación, Ciencia y la desatención de jubilados, trabajadores, personas con discapacidad?.
La idea es manejar todo…pero esto, desde una perspectiva egoísta, fanática y centralista, les lleva a creer que se trata de contener algo que supuestamente creen que es de ellos. Vaya…, aunque en éste contexto no es difícil entender la postura inconcebible de la motosierra y el éxito de la frase «No hay plata». También puede comprenderse la suspensión maléfica de toda obra pública. Recordemos que por decreto presidencial, Mauricio Macri incrementó de 1,40% a 3,75% los recursos de la Ciudad desde la Nación y de esto no participaron ni las provincias ni el Congreso; en ese recordatorio cabe consignar que a La Rioja se le quitó un punto de Coparticipación anteriormente y que a provincia de Buenos Aires le fueron arrebatados otros 5.
Claro, a ésta altura de la reflexión uno puede preguntarse ¿Por qué lo siguen? los malos gobiernos anteriores no lo explican solos y en ese sentido debemos considerar la legión de «periodistas» en medios hegemónicos, que también aportan brutalmente al sistema, con la invención de una modalidad revulsiva, informando las noticias y realizando inmediatamente un comentario preñado de subjetividades y de intereses, incluida la fórmula «periodismo militante».
Por supuesto que va a contramano de la división necesaria de los formatos: crónica, comentario, columna y editorial, donde el abordaje indicado en la Ley del Estatuto de Periodista Profesional, deja en claro el estilo y la ética.
A modo de anécdota y al cierre de la edición, debo comentar que un colega marplatense pidió que al término de la segunda edición de «La Derecha Fest» que se realiza en esa ciudad, los empleados municipales traten de limpiar debidamente el lugar donde supone que «dejarán muchas cáscaras de banana».


