Seguinos :
Contra el tarifazo en la energía eléctrica

La Justicia resolvió a favor del amparo presentado por los usuarios y ordenó a EDELaR refacturar sin aumento

La jueza María Alejandra Echevarría, a cargo de la Sala 6 de la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y De Minas, resolvió hacer lugar a la acción de amparo interpuesta por un grupo de usuarios en contra del aumento de tarifas aplicado a partir de febrero por la empresa distribuidora EDELaR SA. En consecuencia, la Justicia dictó una medida cautelar de no innovar, por lo que la firma deberá abstene...


Quo Vadis Internet?

Lic. Mario Nieto - Escrito el 2 de marzo del 2011
Tamaño de Letra
|   Enviar Noticia
|  Imprimir
 Los hechos políticos que se están sucediendo en varios países árabes, motivan que no pocos observadores hablen de efecto “dominó” o de “cascada” e incluso algunos mencionan el “efecto mariposa”, que hace referencia a que dadas ciertas condiciones iniciales, la mas leve variación o “aleteo” desencadena efectos totalmente inesperados; lógico, en escenarios tan complicados la inteligencia tiende a “acomodar” de forma comprensible los hechos, tal cual concibe el espíritu de la ciencia, que pretende “pasar lo desconocido, a términos conocidos”. Hasta aquí la cuestión de la observación e interpretación no parece esconder irreconciliables confrontaciones; pero lo que si ha sorprendido a propios y extraños es el rol de palanca esencial, como herramienta motivadora y causa de los sucesos, atribuido a Internet, postura realmente equívoca ya que si bien desempeñó un papel considerable, pero suponer que sea el eje, es ignorar la realidad e historia de los pueblos.

“Revolución Twitter”; “Wiki Revolución” (por los efectos de la publicación online de Julian Assange), suenan muy exageradas al dar entidad desmedida a la tecnología, pasando por encima cuestiones elementales que deben tenerse en cuenta a la hora de interpretar fenómenos político-sociales.

Tanto las protestas o levantamientos ocurridos Egipto, Túnez, Argelia, Libia, Jordania, Palestina, Omán, Mauritania, Yemen, Marruecos, Bahrein, reconocen diversos factores, simplemente porque se trata de distintas realidades, lo cual sin embargo, no nos exime de considerar temas como el petróleo, la desigualdad de oportunidades, el anquilosamiento del poder, o la región estratégica que integran, aunque si de factores comunes hablamos, no debemos dejar de considerar lo llamativo de cuasi la simultaneidad y aquí si que pueden entrar en juego los medios de comunicación e información, incluido lógicamente, Internet, en cuyas redes sociales como Twitter o Facebook, las personas se contactaban, se fortalecían y se convocaban.

Y estas últimas cuestiones son las que van configurando perfiles distintivos que si merecen una mejor atención, pues ya no se trata de sistemas sencillos, sino de circuitos de muchas implicancias.

No nos equivoquemos, la simultaneidad entre hechos e información ya estaba dada, prácticamente desde el asesinato del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica John F. Kennedy, ocurrido en Dallas, Texas, el viernes 22 de noviembre de 1963 a las 12.30 (siempre hablando de alto impacto social y no desde lo histórico formal). La radio y la televisión, ofrecieron detalles cuando ocurría el hecho que conmovió a buena parte del mundo.

Tampoco los sucesos zonales en cadena son nuevos y si no recordemos (con responsables y protagonistas al revés de lo que hoy se vive en parte de África y Asia), la década del 70’ en Sudamérica:

En Bolivia, el coronel Hugo Banzer Suárez asume la presidencia en Agosto de 1971 con un feroz golpe de Estado.

En Chile, el general Augusto Pinochet, hace lo propio en 1973.

Uruguay sufre un “autogolpe”, cuando también en 1973 el presidente Juan María Bordaberry clausura el Congreso.

En Perú, el general Morales Bermúdez asoma como la cabeza de un golpe militar en 1975.

En la Argentina, el ex general Jorge Rafael Videla se hace colocar la banda presidencial, en 1976, luego de derrocar al gobierno de María Estela Martínez de Perón.

Brasil se había adelantado desde la década anterior.

Como puede deducirse, no se trató de Internet, que a la sazón no existía, ni de los medios, aunque muchos de ellos fueron “útiles” a la corriente; ¿entonces?....luego se supo: el infame “Plan Cóndor”, implementado con la excusa de que la guerra fría se habría instalado en éstas latitudes.

Hasta aquí, no hay muchos elementos nuevos y valga la comparación, salvo la aprehensión o utilización de medios de comunicación (no olvidemos las agencias oficiales u opositoras y los intentos de manejar o dominar la información tal cual se intentó en Egipto y en Libia, así como en otros Estados en cuestión).

En éste punto vale la pena recordar que los efectos que los difusores producen en el gran público fueron considerados desde muchas aristas, y una de ellas vale la pena comentar; se trata de la “Teoría de los Indicadores Culturales” de George Gerbner, quien a principios de 1970 la llamó “Análisis de los cultivos”, que indica que “Todo está al servicio de estos modos de vivir, en sus diversas variedades y nombres”, haciendo referencia a los personajes de TV, de los cuales afirmó que “si sirven para algo, es para influir en los modos de vida reales de la gente” y disinguió al público que no ve o ve poco televisión, y a los que están mucho tiempo pendiente del aparato.

El tema fue replicado (investigaciones paralelas) por investigadores de diversas latitudes y luego mereció algunas objeciones, pero lo cierto es que Gerbner, no era ningún improvisado, y el grupo que lo apoyaba, examinó hasta 1984, exactamente 2.105 programas (1.204 de los cinco primeros días y 901 de fines de semana), estudiando 6055 personajes primarios y 19.116 personajes secundarios lo cual le hizo afirmar que no dudaba un ápice sobre la validez de su postulado respecto al comportamiento de la gente.

Volviendo nuestra atención a la gran autopista informativa del mundo actual, vemos que algunos la califican como la red que vino a solucionar el presente y el futuro, en la mayoría de los desafíos que se nos presentan, algunos la entienden como una gran enciclopedia y medio de comunicación interpersonal, hombre-máquina, e intergrupal; en cuanto la información masiva, subrayan el “encanalamiento”, un canal que conduce otros canales, como la radio, televisión, música y/o videos; para ciertos escépticos, se trata solo de una gran programa para computadoras…, y suma y sigue!.

Respecto a sus causas y efectos, hay decenas de opiniones, existen quienes dicen que se trata de medio formidable para conectarse, informarse y entretenerse, abriendo ventanas al mundo y por ende al cerebro; también se señala el riesgo de la mediocridad, la pornografía y la victimización de delitos cometidos de un nuevo modo; Psicólogos no dejan pasar por alto el aislamiento, la melancolía como secuela y las adicciones tecnológicas o lúdicas.

De todas maneras vale en el cierre citar un excelente libro que nos dejó como parte de su legado, el doctor en filosofía Mario Heler: Etica y ciencia: la responsabilidad del martillo, donde con su profunda sabiduría hace referencia a que en definitiva, contar con una herramienta, nos puede convertir en constructores o destructores, según nuestra decisión y necesidad.