(Escribe Lic. Mario Nieto) – La impúdica frase “Los inversores son bienvenidos para venir a llenarse los bolsillos en la Argentina”, que expresó el presidente de Argentina en un reportaje al seminario «Le Point», en el marco de la misión «Argentina Week» en Paris, confirmó la impresión de que en su visión pretende constituir un mercado persa, aunque claro que olvida que aún para eso, se necesitaría tener productos y servicios que se ofrezcan, así como dinero para ser adquiridos, cosa que estamos muy lejos de poseer.
Lo patético es que éstos mercados, cuando pretenden instalarse en tan precarias condiciones y frente a la necesidad obligada de vender las cosas de la casa, pasan a ser en la práctica «feria de pulgas», que es justamente el modelo en el cual se cae.
Quizás más atinado hubiese resultado alentar a los connacionales a trabajar dignamente para mejorar la calidad de vida, en lugar de instar a inversores extrajeros a «hacerse la América» sin condiciones de ninguna naturaleza.
Mientras tanto el país marcha muy mal, miles de empresas cerraron sus puertas debido a factores como la brutal caída del consumo, los altos costos fijos, la carga fiscal, las costosísimas financiaciones y la imprudente apertura total del comercio. El desempleo fue una de las consecuencias directas: la Tasa de desocupación alcanzó 7,9% y la Tasa de subocupación el 11,5%.
La «picardía» del supuesto libre mercado es manifiesta; al asumir la gestión actual, puso el valor del dólar de $366,45 a $800, devaluando en los hechos un 54% y mantuvo luego una política de «crawling peg» (devaluaciones mensuales programadas) con lo que la suba de precios sumados en 5 meses, sobrepasó el 80%.
La modalidad fue reemplazada luego por la «floración de bandas» que implicó una nueva devaluación del peso y claro, de allí en más se permitió la «actualización» mensual de sueldos de jubilados (ya enormemente licuados) y la realización de Paritarias que debía homologar luego la Secretaría de Trabajo con índices de inflación del momento.
Otro golpe duro fue la ley de «modernización» laboral, que a pesar de su engañifa denominación, no solo quitó derechos al trabajador, sino que no produjo ningún beneficio en el tira y afloje con la precariedad.
En tanto, formadores de precios, instituciones bancarias y tarifarios de servicios públicos se abalanzaron despiadadamente sobre usuarios, colocándolos en situaciones críticas. Los argumentos oficiales eran demenciales: quienes acudieron a créditos eran descuidados o habían adquirido televisores para ver el mundial de fútbol y como Argentina no ganó la final….de bronca no pagaron…vaya!.
En un reportaje de Majul, el mandatario aseguró que sufrió siete atentados de golpe de Estado ?????? que deportó 10.000 “terroristas” el año pasado y que durante este año ya sumaban 20.000 ?????, peor su ministro de Economía cual Torquemada acusó a Axel Kicillof de «anticristo» ?????
Si frente a los grandes cuestionamientos éstas son sus respuestas, resta pensar que no están bien de la «cucusa», creen que todos somos fatales despistados desinformados o finalmente como considero, utilizan las mentiras para que los ciudadanos descrean de todo.. y como en botica, seguimos en el mercado de la pulgas!.


